lunes, 18 de agosto de 2014

Enamorado

Y pensar que nuestra condición de seres humanos,
se hace tan pequeña
cuando nos tocan esa fibra íntima del ser,
cuando quedamos vulnerables frente a esa mirada.
Y perdemos todo rastro de cordura 
se vuelve el alma marchita
cuando nos encontramos con ese ser,
cuando quedamos expuestos a la nada.
Y volvemos a la infancia, empezamos de nuevo
se disuelve la experiencia
cuando te sorprenden esos ojos,
cuando revolotean, en tu espíritu, esas hadas.

1 comentario:

  1. Cuando es en el propio cuero, la experiencia nos deja mudos, paralizados...

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